Conseguir que las chicas tengan sexo es el pasatiempo favorito de los policías. Les entra el pánico y lo primero que se les ocurre es hacerle una mamada a un agente de la ley. Ni siquiera se les ocurre que puedan ser engañados. Pero en esta situación, creen que tienen todo el derecho a dejarse follar por un hombre de uniforme. Muchas de ellas sueñan con ello cuando se acarician en la cama. Así que la mujer negra se quedó con la plena confianza de haber salvado a su caprichoso novio de los problemas con la ley.
Ciertamente es más fácil para las alumnas en cuanto a los exámenes. No es frecuente que las profesoras se aprovechen de los alumnos varones con el mismo fin, pero los profesores no tienen remilgos al respecto. Las chicas son buenas, saben lo que quieren conseguir en la vida y persiguen esos objetivos, a pesar de las prohibiciones y de la opinión pública. Me pregunto si debería haber elegido otra profesión...
# Te quiero sexy #